Un plan que resiste las preguntas difíciles.
El relato y las cifras salen del mismo modelo financiero: cada número del documento es defendible y trazable hasta su fuente. Es la diferencia entre un relato con números y números con relato.
Los inversores españoles ya no invierten sobre un papel. Un plan basado en estimaciones propias no sobrevive a la due diligence; uno cuyos supuestos citan fuentes reales, sí.
Por qué este plan consigue el «sí»
La mayoría escribe el plan y luego «cuadra» unas cifras. Nosotros construimos primero el modelo financiero y el documento se redacta sobre sus resultados.
Cuando el inversor o el director de banco pregunta «¿y si…?», la respuesta sale del modelo delante de él — no de una promesa de «lo miramos y le decimos».
Tamaño de mercado, precios, márgenes y plazos contrastados con datos sectoriales, comparables y benchmarks citados en el propio documento. Ante «¿de dónde sale este número?», siempre hay respuesta.
El 90% de las startups españolas que fracasan nunca logró ventas recurrentes (Bigban 2024). El proceso estresa precio, coste de adquisición y recurrencia antes de invertir dinero real.
Una herramienta que sobrevive a la presentación.
El modelo que sustenta el plan queda en tu empresa como herramienta de planificación y seguimiento. Y conocemos las vías de financiación locales: líneas ICO, ayudas de digitalización, requisitos habituales de SGR y capital riesgo español.
La reunión con el banco ya tiene fecha. Tu plan, todavía no.
30 minutos, sin coste. Nos cuentas el proyecto y te decimos qué plan necesitas — y cuál no.
Reservar diagnósticoUn caso práctico de finanzas pyme al mes. Sin humo.