Ves las ventas. No ves por qué se te escapa el margen cada mes.
Tu Excel, tu programa de contabilidad y tu TPV te dicen qué pasó. Ninguno te dice qué va a pasar con tu margen si nada cambia — para eso hace falta un modelo, no otro informe.
A eso lo llamamos un Sistema de Decisión y Ejecución. El motor: el modelo conectado a tu Excel, tu contabilidad o tu TPV. El producto: la decisión bien tomada — y el seguimiento que la confirma.
Elige según la decisión que tengas delante.
El motor es siempre el mismo modelo financiero — solo cambia lo que necesitas decidir hoy.
Dejar de descubrir en el cierre dónde se te escapó el margen, con un cuadro de mando que sale de un modelo real.
Ver los baches de caja con meses de antelación, no cuando ya estás dentro — simulando escenarios antes de comprometer recursos.
Decidir con criterio antes de firmar, comprar o invertir — con alguien que responde por las cifras, no solo las revisa.
Cuando el negocio ya pide más que un cuadro de mando — criterio de CFO, sin el coste de uno a tiempo completo.
Conseguir el «sí» de bancos e inversores con un plan cuyas cifras resisten las preguntas difíciles.
Dejar atrás las hojas manuales frágiles: datos conectados al modelo, previsión continua y alertas.
Nadie te va a avisar cuando el margen empiece a fallar. No hace falta que el negocio quiebre para tener el problema — basta con no saber que lo tienes.
Cree que sabe de finanzas más que la media.
Entiende de verdad los cuatro conceptos clave de sus propios números — balance, rentabilidad sobre activos, capital-propiedad y calificación crediticia.
El 93% confía en su criterio. Solo el 17,6% lo ha comprobado. ¿Tú en cuál de los dos estás?
Lo que nos preguntan antes de empezar.
Hazlo — nosotros también la usamos. Una IA te genera la plantilla en minutos; lo que no hace es responsabilizarse de los supuestos ante un comité de riesgos, mantener el modelo conectado a tus datos reales mes tras mes, ni sentarse contigo a decidir qué hacer con el resultado.
Depende del alcance, y el alcance se acota en la llamada de evaluación, que es gratuita. Sales de ella con una propuesta cerrada, contrates o no.
No. Coordinamos y supervisamos la contabilidad existente; aportamos la capa de dirección financiera que falta, sin duplicar lo que ya funciona.
Se queda en tu empresa: auditable, editable y con formación para mantenerlo. No vendemos dependencia; vendemos capacidad. Y si más adelante quieres un dashboard o un plan de negocio, se construye sobre el mismo modelo — no desde cero.
Sí: Excel, tu software de contabilidad, agregación bancaria, tu tienda online, TPV… Nos integramos con lo que ya usas, sin obligarte a migraciones costosas.
Es nuestro terreno: líneas ICO, avales SGR, ayudas de digitalización y los requisitos habituales de banca y capital riesgo en España.
Cuéntanos la decisión que tienes delante. Nosotros ponemos el sistema.
Reservar evaluación gratuitaUn caso práctico de finanzas pyme al mes. Sin humo.